La compañía desarrolla en 2019 un ambicioso programa de formación interna, cuyo objetivo es fomentar la excelencia y la versatilidad de los empleados

Para Javier Borja, responsable de Recursos Humanos de Cablebox, el principal patrimonio de la compañía son los profesionales que la conforman. En primer lugar, por su expertise, esto es, su experiencia y saber hacer en su ámbito de especialidad; y en segundo lugar, por su compromiso con el cliente. “Es algo que siempre fue una seña de identidad de la extinta APLEI -explica Javier-, y que se mantiene ahora en Cablebox, proyecto que recoge su herencia: la fuerte implicación de los trabajadores”.

En 2019, Cablebox está llevando a cabo una gran apuesta por la formación interna, con un programa especializado que se prolonga desde el mes de marzo y hasta noviembre cuyo objetivo es capacitar integralmente a toda la plantilla, sin distinción de puesto o departamento, en el conocimiento de los productos para atmósferas con riesgo de explosión, los conocidos ATEX. “La marca APLEI, que nosotros fabricamos y comercializamos, es hoy líder a nivel nacional en el ámbito ATEX. Por eso, es indispensable que todos nuestros profesionales conozcan en profundidad estos productos, que representan nuestra principal seña de identidad”, sostiene Javier Borja. Junto a esta formación, los profesionales que tienen relación directa con el producto también están siendo formados en Calidad, ya que Cablebox cuenta con diversas certificaciones como IECEX, para el mercado internacional, CE, para el mercado europeo, o RUC-EAC, para el mercado ruso y bielorruso, entre otras. Esta formación se combina con programas específicos en habilidades directivas y de gestión de equipos para los mandos intermedios.

La visión compartida sobre el producto también se extiende a las capacidades. Ya que la estrategia interna de la compañía es convertir a cada trabajador en un profesional cualificado para atender transversalmente todas las posibles necesidades de la empresa, generando así un perfil de profesional versátil y flexible, acorde con el modelo de compañía que es Cablebox, donde se impone la agilidad en la prestación del servicio al cliente. “Nuestra estructura pretende estar acorde con los tiempos, más ligera y flexible, con competencias y know-how compartidos, para saber reaccionar con agilidad ante cualquier necesidad planteada por el cliente”, explica Javier Borja.

Junto a esta versatilidad, otra característica de la compañía desde el punto de vista de la organización interna con implicaciones en la calidad de la prestación del servicio es el control interno de los procesos, más allá incluso de las exigencias propias de las certificaciones de calidad. “La flexibilidad no está reñida con la precisión y el rigor en el control de los procesos -explica el responsable de Recursos Humanos-. Por eso, internamente contamos con dispositivos de control que regulan el adecuado cumplimiento de las fases de cada proyecto e identifican los escenarios posibles de desviación. Eso repercute en nuestra solvencia”.

Con una media de edad de 40 años, la plantilla de Cablebox está formada por 27 profesionales, todos ellos pertenecientes al extinto proyecto de APLEI, en ningún caso con una experiencia inferior a los cinco años. “Somos una plantilla joven, motivada y cuya única gran inquietud es ofrecer la mejor respuesta a nuestros clientes. Esta es nuestra verdadera idiosincrasia como empresa”, concluye Javier.